Scouts Católicos de Cantabria - M.S.C.
Somos un movimiento juvenil que acompaña a niños, niñas y jóvenes a crecer como personas: a descubrir sus talentos, a ganar autonomía y a desarrollar habilidades que les servirán a lo largo de la vida.
Desde 1971 ofrecemos una propuesta educativa en el tiempo libre que combina aventura, responsabilidad, comunidad y valores. Hoy formamos una gran familia con más de 500 scouts, 400 familias implicadas y siete grupos repartidos por los principales municipios de Cantabria.
Estamos presentes en Santander, Torrelavega, Camargo y Reocín, creando un entorno seguro donde los jóvenes pueden tomar decisiones, trabajar en equipo, cuidar del entorno y comprometerse con los demás.
Además, contamos con una Agrupación Ruta, el espacio donde los jóvenes de mayor edad continúan su proceso de crecimiento personal y servicio antes de dar el salto a la vida adulta.
Formamos parte de una historia compartida que lleva más de cincuenta años creciendo en Cantabria.
Cada grupo, cada niño, cada joven y cada familia contribuye a ese camino común que entiende la educación como una experiencia que se vive con otros.
Este es nuestro lugar: un movimiento que acompaña, que educa, construye en comunidad y que cree profundamente en el potencial de cada persona.
Movimiento Educativo
Somos un Movimiento Educativo que invita a niños, niñas y jóvenes a asumir el protagonismo de su propio desarrollo, acompañándolos para que descubran quiénes son, qué les apasiona y todo lo que pueden llegar a aportar a los demás.
Formamos una familia que comparte un ideal de persona, sociedad e Iglesia, inspirado en el Escultismo Católico y en su visión de una educación integral basada en la experiencia, el servicio, la responsabilidad y la búsqueda de sentido. Creemos en una educación que transforma no solo a quienes la viven, sino también a las comunidades en las que se desarrolla.
Nuestro Movimiento sitúa en el centro a los niños, niñas y jóvenes, pero también integra a los responsables, familias y comunidades cristianas que confían en su capacidad para crecer y crean los entornos educativos que hacen posible el escultismo. Juntos formamos una red que educa desde la cercanía, la comunidad y la participación.
Nuestro compromiso se articula a través de una propuesta clara: el Programa de Jóvenes, una herramienta pensada para acompañar cada etapa del crecimiento con retos, experiencias y aprendizajes adaptados a sus necesidades, intereses y aspiraciones.
Para hacerlo posible contamos con una estructura organizativa diseñada para ser participativa, flexible y al servicio del proceso educativo, implicando a todas las personas que forman parte del Movimiento y garantizando que nuestra misión se viva de manera coherente y compartida.
Movimiento Scout
Somos parte del Movimiento Scout, una hermandad universal que comparte un ideal de vida y una misión común: construir un mundo mejor a través del crecimiento personal de niños, niñas y jóvenes.
Nuestra propuesta se inspira en la Ley y la Promesa, que invitan a vivir con integridad, compromiso y apertura a la trascendencia. A partir de estos valores se desarrolla el Método Scout, una forma de educar que sitúa al joven en el centro y apuesta por la educación por la acción.
La vida en pequeños grupos facilita aprender a cooperar y asumir responsabilidades. El marco simbólico aporta motivación y sentido a cada etapa, mientras que la progresión personal marca el ritmo del aprendizaje, ofreciendo retos adecuados a cada edad. Este proceso se articula a través del Programa de Jóvenes, que orienta el crecimiento educativo de cada rama.
Todo ello ocurre con el apoyo cercano de responsables adultos, cuyo ejemplo personal es una herramienta esencial. La vida en la naturaleza y la participación en la comunidad completan una experiencia que invita a convivir con sencillez, valorar el entorno y comprometerse con la realidad que nos rodea.
Más de un siglo después, el escultismo sigue vivo porque sigue siendo necesario: una manera de educar que ayuda a cada joven a protagonizar su propio desarrollo y a descubrir que su vida puede transformar el mundo.
Escultismo Católico
Somos parte de la Iglesia Católica, una comunidad que busca generar espacios de encuentro, crecimiento y sentido. Desde esa identidad entendemos la educación como un camino que acompaña a cada persona en todas sus dimensiones, incluida la espiritual, y que invita a abrirse a la trascendencia.
Nuestro proyecto educativo participa de la misión de la Iglesia a través de la vida diaria del escultismo. Quienes se reconocen creyentes encuentran aquí un espacio donde cuidar su fe desde la cercanía: momentos de celebración, experiencias de servicio, acciones solidarias, tiempos de silencio, acompañamiento personal y la vida comunitaria que se comparte en cada grupo.
Somos sensibles a los distintos procesos personales y espirituales de los jóvenes, y procuramos que cada uno pueda encontrar un lugar donde crecer, participar y sentirse acompañado dentro de nuestra propuesta educativa.
Como Escultismo Católico, somos una propuesta educativa impulsada por la Iglesia y trabajamos para ser un espacio de comunión, abierto al diálogo entre creencias, al ecumenismo y a la diversidad espiritual. Queremos que cada joven pueda encontrar aquí un lugar seguro donde crecer, profundizar y buscar horizontes que den sentido a su vida.
Movimiento comprometido
Somos un movimiento comprometido con nuestro entorno natural, social y cultural. Creemos que educar es también ayudar a mirar el mundo con sensibilidad, sentido crítico y deseos de mejorarlo.
Nos comprometemos con la sociedad y con todas las personas que la forman, especialmente con los niños, niñas y jóvenes y con sus familias, que confían en nosotros una parte importante de su educación. Somos un movimiento apartidista, donde conviven distintos puntos de vista, unidos por los valores del escultismo y por el compromiso con la democracia y el bien común.
Queremos contribuir a construir un mundo mejor, fomentando que los jóvenes asuman una ciudadanía crítica, responsable y participativa, comprometida con la transformación de sus entornos y abierta a la cooperación con otras personas y realidades. Para ello apostamos por trabajar en red con aquellas organizaciones que compartan nuestra visión y nuestro servicio.
Somos conscientes de que formamos parte del entorno natural y nos comprometemos con su cuidado, su preservación y un uso responsable, promoviendo una mirada sostenible y respetuosa hacia la creación. También valoramos nuestras identidades culturales —las propias y las de quienes proceden de otros lugares— como una riqueza que merece ser conocida, respetada y celebrada dentro de un proyecto educativo que apuesta por una sociedad intercultural.